
11.05.2020 by Claire Strasser
Comprobación de la compatibilidad entre fármaco y excipiente
Los estudios de Compatibilidad fármaco-excipienteEl medicamento no es un único principio activo, sino una mezcla del principio activo con diferentes excipientes. En un comprimido, por ejemplo, los excipientes se utilizan para mejorar el aspecto y el sabor del producto final, para evitar que el comprimido se pegue a la herramienta de troquelado, o para ayudar a que se disuelva en cuanto se moja, etc.compatibilidad fármaco-excipiente son una parte importante durante el desarrollo de una nueva formulación. Garantizan que no se produce ninguna interacción entre el fármaco y los excipientes que pueda afectar a las propiedades, la estabilidad y la eficacia del principio activo. El análisis térmico se utiliza para evaluar rápidamente las interacciones fisicoquímicas.
Por lo general, un medicamento no sólo contiene el API (principio activo farmacéutico), es decir, la sustancia que combate la enfermedad o el dolor, sino también excipientes, es decir, sustancias seleccionadas para facilitar la administración de la forma farmacéutica, modular la liberación del API y estabilizarlo frente a la degradación. Por supuesto, la presencia de los excipientes no debe afectar a las propiedades, estabilidad y eficacia del principio activo. Los llamados estudios de compatibilidad fármaco-excipiente son esenciales para revelar eventuales interacciones entre el fármaco y los excipientes. Una interacción puede ponerse de manifiesto utilizando técnicas espectroscópicas y microscópicas, pero también métodos térmicos, en particular el análisis térmico, y más concretamente la calorimetría diferencial de barrido (DSC) y la termogravimetría (TG). Estos dos métodos desempeñan un papel importante en la detección de compatibilidades y se emplean con frecuencia para evaluar rápidamente las interacciones fisicoquímicas.

¿Cómo proporciona el análisis térmico la primera información sobre la compatibilidad fármaco-excipiente?
Veamos las curvas DSC de 2 sustancias que interactúan, o no. Para ello, realice una medición DSC en cada componente, así como en la mezcla de ambos componentes (peso 50/50). La figura 1 muestra las curvas DSC del API (principio activo farmacéutico) y del excipiente con el pico de fusión.
Una curva DSC resultante que no muestre interacción entre el API y el excipiente (figura 2) indica que el excipiente está recomendado para la formulación que utiliza el API. En este caso, existe una compatibilidad entre el API y el excipiente; la curva DSC seguirá mostrando los picos de fusión de las dos sustancias inalterados a la misma temperatura.


La aparición de un nuevo pico en la mezcla, la desaparición de un pico o un cambio en el pico de fusión (forma, posición o entalpía) indica que existe una interacción entre los dos componentes (figura 3). Sin embargo, esto no significa necesariamente que el fármaco y el excipiente no sean compatibles. Habría que realizar investigaciones adicionales con otras técnicas (rayos X, espectroscopia, cromatografía, etc.) para confirmar la incompatibilidad.
A continuación se presenta un ejemplo de estudio de compatibilidad con diclofenaco. Muestra cómo el análisis térmico rápido y sencillo detecta las interacciones fármaco/excipiente.